BUENOS AIRES.- El presidente de Uruguay, José Mujica, arribará hoy al país para reunirse con su par, Cristina Fernández, con tres objetivos centrales: conciliar posiciones en torno de la aplicación de Licencias No Automáticas (LNA), acordar la construcción de una planta regasificadora y cuidar la relación bilateral. 

Mujica postergó para hoy la visita informal originalmente prevista para ayer y en declaraciones a medios de su país remarcó la importancia de cuidar la relación con la Argentina, uno de los principales destinos de las exportaciones uruguayas, luego de que estimaciones de cámaras empresarias indicaron que la aplicación de las LNA podría causar un perjuicio de U$S 135 millones al país vecino. 

"Hay planteos de poco más declararle la guerra (a la Argentina por la resolución 45). Del punto de vista de los ingresos, el número de argentinos que ingresó (durante el verano a Uruguay), que pasaron por el puente (Gualeguaychú-Fray Bentos), que gastaron un disparate, se necesita de una atmósfera que lo rodee y eso se construye", sostuvo el jefe de Estado. Para llevar calma a los socios del Mercado Común del Sur (Mercosur), el Ministerio de Industria argentino remarcó que las LNA persiguen el fin de monitorear las importaciones desde extrazona y de ninguna manera están dirigidas a obstaculizar el comercio con los países de la región.

Para tal fin, la Casa Rosada propuso la creación de grupos de seguimiento regionales integrados por coordinadores en el ámbito de los respectivos Ministerios de Industria. En cuanto al acuerdo para construir una planta regasificadora, Mujica explicó que aunque el petróleo sube, la suba en el gas no lo acompaña matemáticamente. "Por eso (la planta) es una alternativa", aseveró. Esa planta producirá en principio 10 millones de metros cúbicos de gas, de los cuales, según un compromiso inicial, la Argentina compraría la mitad. "Ahora, luego de mucho tiempo de ir y venir, estamos a punto de, definitivamente, ponerle con la Presidenta el cúmplase a una asociación en gas natural", dijo. Esa unión quedaría en cabeza de UTE y Ancap de Uruguay, y Enarsa, de Argentina. (DyN)